Redacción Economía
El incremento sostenido del dólar referencial en Bolivia refleja un
desequilibrio entre la oferta y la demanda de divisas en el mercado cambiario.
Aunque el precio oficial dejó de ser el único referente, especialistas
coinciden en que el aumento diario responde a factores estructurales acumulados
durante varios años y no únicamente a movimientos especulativos.
Desde diciembre de 2025, el Banco Central de Bolivia (BCB) publica un dólar
referencial, calculado a partir de las operaciones efectivas realizadas por
entidades financieras con empresas y personas. Este indicador busca reflejar
con mayor precisión el comportamiento del mercado cambiario formal.
Una demanda superior a la oferta
El principal motivo del incremento es que la demanda de dólares continúa siendo
mayor que la cantidad de divisas disponibles.
Esta situación responde a varios factores:
- Empresas
importadoras requieren dólares para comprar insumos, maquinaria,
combustibles y alimentos en el exterior.
- Personas y
empresas buscan proteger sus ahorros ante la incertidumbre económica.
- Persisten
dificultades para acceder libremente a dólares en el sistema financiero.
Cuando muchas personas desean comprar una moneda y existen pocas unidades
disponibles, su precio aumenta.
¿Cómo funciona este fenómeno?
En el caso del mercado cambiario boliviano, la oferta de dólares se ha
reducido mientras la demanda permanece elevada. Como resultado, el punto de
equilibrio se desplaza hacia un precio mayor.
La caída de las reservas
internacionales
Uno de los factores que más preocupa a economistas es la disminución de las
Reservas Internacionales Netas (RIN), administradas por el Banco Central.
El propio BCB informó que al cierre del primer trimestre de 2026 las
reservas disminuyeron respecto al cierre de 2025, principalmente por pagos de
deuda externa, aunque destacó un incremento en las reservas de oro gracias a
compras internas y a la valorización internacional del metal.
Las reservas internacionales son fundamentales porque permiten al país
atender obligaciones externas, respaldar la estabilidad financiera e intervenir
en el mercado cambiario cuando es necesario.
Menores ingresos por
exportaciones
Durante la última década Bolivia experimentó una reducción progresiva en
los ingresos provenientes de la exportación de gas natural, uno de los
principales generadores de divisas.
A ello se suman menores niveles de inversión extranjera y un crecimiento
insuficiente de nuevas exportaciones, lo que limita el ingreso de dólares a la
economía nacional.
La incertidumbre también influye
Los analistas sostienen que las expectativas juegan un papel importante.
Cuando empresas y ciudadanos anticipan que el dólar continuará subiendo,
aumenta la compra preventiva de divisas. Este comportamiento incrementa aún más
la demanda y ejerce presión adicional sobre la cotización.
¿Qué dice el Gobierno?
Las autoridades han señalado en diferentes oportunidades que el
comportamiento del dólar responde a un nuevo esquema cambiario y que el valor
puede fluctuar tanto al alza como a la baja conforme evolucione el mercado.
Asimismo, sostienen que trabajan para fortalecer la disponibilidad de divisas y
recuperar la estabilidad macroeconómica.
¿Qué tendría que ocurrir para que
el dólar deje de subir?
Economistas consultados por diversos medios coinciden en que será necesario
aumentar la oferta de divisas mediante una combinación de medidas, entre ellas:
- Incrementar
las exportaciones.
- Atraer
mayor inversión extranjera.
- Recuperar
la confianza en el sistema financiero.
- Fortalecer
las reservas internacionales.
- Reducir el
déficit fiscal y generar condiciones para un mayor ingreso de dólares al
país.
Mientras estos factores estructurales no mejoren, la presión sobre el
mercado cambiario podría mantenerse.
Contexto
El alza del dólar referencial no responde a una única causa, sino a la
combinación de menor ingreso de divisas, reducción de reservas internacionales,
alta demanda de moneda extranjera y expectativas de los agentes económicos. En
este escenario, el comportamiento diario de la cotización se ha convertido en
un indicador clave de la confianza y del equilibrio del mercado cambiario
boliviano.


