Cochabamba se prepara para recibir la festividad de Todos Santos con la elaboración artesanal de canastas, cruces, escaleras y otras figuras de azúcar que forman parte de los tradicionales mast’akus.

A medida que se acercan el 1 y 2 de noviembre, las dulcerías tradicionales intensifican su trabajo para atender los pedidos de las familias que preparan sus mesas en memoria de sus seres queridos.

Dulcería Garnica

Entre ellas destaca la Dulcería Garnica, un taller familiar con más de un siglo de trayectoria, que ha transmitido de generación en generación el arte de moldear el caramelo. Su trabajo combina habilidad, creatividad y dedicación para dar forma a las figuras que acompañan esta celebración.

Las canastas, consideradas parte esencial de las ofrendas, comparten espacio con cruces, ángeles, flores y figuras personalizadas que representan los gustos, las actividades y los recuerdos de las personas fallecidas.

Esta labor artesanal no solo representa una actividad económica, sino también una expresión de la identidad cultural cochabambina. Cada pieza refleja el esfuerzo de las familias artesanas por conservar una costumbre que une la memoria, la fe y la tradición.

Así, la Dulcería Garnica continúa endulzando una de las celebraciones más significativas de Bolivia, manteniendo viva una herencia cultural que forma parte de la historia de Cochabamba.