El sector del transporte interdepartamental y la Autoridad de Regulación y Fiscalización de Telecomunicaciones y Transportes (ATT) continúan las negociaciones para definir un ajuste en las tarifas de los pasajes. El representante del Transporte Libre interdepartamental, Jury Flores, informó que existen avances en las reuniones, pero todavía quedan algunos puntos pendientes antes de alcanzar un acuerdo definitivo. Se espera que durante esta jornada se desarrollen nuevos encuentros para concretar una propuesta que contemple tanto la situación económica de los transportistas como el bolsillo de la población.

Flores explicó que el sector busca un punto de equilibrio que permita cubrir los costos de operación sin afectar excesivamente a los usuarios. Según indicó, las tarifas no se habrían regulado oficialmente durante aproximadamente 13 a 14 años, mientras que los gastos relacionados con electricidad, lubricantes, llantas, repuestos y mantenimiento de los vehículos registraron variaciones. A estos factores se suma el incremento del combustible y de los productos de la canasta familiar, que también repercute en los gastos del personal que trabaja en las empresas de transporte.

El sector del transporte interdepartamental

El dirigente señaló que uno de los principales problemas es la falta de políticas efectivas para respaldar al sector, especialmente a los operadores que trabajan con vehículos a diésel y mantienen obligaciones financieras con entidades bancarias. Aunque se anunciaron alternativas de crédito, Flores manifestó que, tras realizar consultas en los bancos, no encontraron información concreta sobre la disponibilidad de fondos. Por ello, pidió al Gobierno establecer mecanismos de apoyo que permitan garantizar la continuidad de las operaciones del transporte interdepartamental.

Otro de los puntos cuestionados es el impacto del denominado arancel cero para la importación de repuestos. Flores sostuvo que esta medida no se habría traducido en una reducción significativa de los precios para los transportistas y puso como ejemplo el costo de las llantas. En ese sentido, pidió mayor fiscalización a las empresas importadoras de repuestos y accesorios para buses, al considerar que debe existir un control sobre los costos que asume el sector, similar al que ejerce la ATT en materia de tarifas.

De acuerdo con el representante, las negociaciones contemplan la revisión de aproximadamente 15 puntos considerados prioritarios, de un total cercano a 70 aspectos relacionados con la estructura de costos del transporte interdepartamental. La intención es establecer una tarifa transitoria y contar con un plazo de al menos tres meses para avanzar en la evaluación de los demás componentes. Sin embargo, Flores aclaró que todavía no existe una conclusión definitiva y que los porcentajes de un posible incremento no serán anunciados hasta alcanzar un consenso.

Finalmente, el dirigente cuestionó que el incremento del combustible se haya aplicado de manera abrupta, sin medidas graduales que permitan al sector adaptarse a los nuevos costos. También advirtió que la fluctuación del dólar dificulta establecer una tarifa estable, debido a que los precios de los repuestos pueden cambiar en periodos cortos. Mientras continúan las conversaciones con la ATT y las autoridades gubernamentales, el sector espera alcanzar una solución que permita cubrir sus gastos operativos sin trasladar toda la carga económica a los pasajeros